Cómo elegir las palabras clave para tu sitio
Antes de escribir una sola línea en tu web, hay algo más importante que resolver: saber qué escribe tu cliente en Google cuando busca lo que vos ofrecés. De eso dependen tus chances de que te encuentren.
Muchos sitios se arman al revés. Primero se escribe el contenido, y recién después alguien se pregunta por qué nadie llega desde Google. El orden correcto es el inverso: primero entendés qué busca tu cliente, y con eso armás el contenido.
Esas palabras que tu cliente escribe en el buscador son las palabras clave. Elegirlas bien es lo que hace que aparezcas cuando alguien busca lo que hacés. Estos son los criterios que importan.
Pensá como tu cliente, no como tu rubro
El error más común es usar las palabras que usás vos adentro de tu negocio, no las que usa tu cliente afuera.
Un ejemplo: vos decís «indumentaria corporativa», pero tu cliente busca «ropa de trabajo para empresa». Si escribís solo con tu vocabulario, quedás afuera de la búsqueda que realmente hace la gente. La pregunta clave no es «cómo llamo yo a lo que hago», sino «cómo lo busca quien lo necesita».
Para empezar, anotá sin filtro todo lo que tu negocio resuelve:
- ¿Qué productos o servicios ofrecés?
- ¿Qué problema le solucionás a tu cliente?
- ¿Qué preguntas te hacen seguido antes de comprar?
- ¿Con qué palabras te lo piden ellos, no vos?
Esa última es la más importante. Ahí están tus verdaderas palabras clave.
Las frases ganan a las palabras sueltas
Apuntar a una palabra sola, corta y genérica, es pelear contra todo el mundo por un término imposible. «Zapatillas» compite contra las grandes marcas del planeta. «Zapatillas de running para pie plano» es una frase que te acerca a quien busca exactamente lo que vendés.
Esas frases más específicas traen menos visitas, pero mucho mejores: gente que sabe lo que quiere y está más cerca de comprar. Es preferible aparecer ante diez personas que buscan justo lo tuyo que ante mil que pasaban de largo.
No escribas para el buscador, escribí para la persona
Una vez que tenés tus palabras, la tentación es meterlas por todos lados, repetidas hasta el cansancio. Es un error viejo que hoy juega en contra.
El buscador entiende cada vez mejor el contexto: no premia al que repite una palabra veinte veces, sino al que responde bien lo que la persona buscaba. Escribí para que te entienda un humano. Ubicá las palabras clave donde entren naturales (el título, los subtítulos, el primer párrafo) y listo. Si el texto suena forzado, perdiste.
Elegir bien las palabras es solo el principio
Tener las palabras clave correctas orienta todo: qué contenido crear, cómo nombrar tus páginas, qué responder. Pero es la mitad del trabajo.
La otra mitad es dónde vive ese contenido. Podés tener las palabras perfectas, pero si tu sitio carga lento, se ve mal en el celular o confunde al visitante, Google y tus clientes te van a pasar por alto igual. Las palabras traen a la gente; el sitio la convence.
Por eso conviene que las dos cosas trabajen juntas desde el principio. En MassWeb hacemos diseño y desarrollo web pensado para que tu sitio esté listo para aparecer y para convertir. Escribinos y lo vemos.