Publicar por publicar no sirve: hacelo bien
Muchos negocios publican contenido sin parar y no ven resultados. El problema no es la cantidad, es la calidad. Te contamos qué separa al contenido que trae clientes del que solo ocupa lugar.
Hay una idea instalada de que, con el contenido, más es mejor: publicar seguido, llenar el blog, estar activo en redes. Pero cualquiera que lo haya intentado sabe que se puede publicar muchísimo y no conseguir nada.
El volumen sin calidad no atrae clientes. Cansa. Y peor: le dice a quien te lee que no tenés mucho para aportar.
Por qué el contenido «de relleno» no funciona
Publicar por publicar es fácil de detectar. Son esas notas que no dicen nada nuevo, que repiten lo que ya está en todos lados, o que existen solo para «mantener el blog activo». El lector las cruza en dos segundos y sigue de largo.
El problema es doble. Por un lado, no genera ningún efecto: nadie lo comparte, nadie lo recuerda, nadie te contacta por eso. Por otro, deja una impresión floja de tu negocio. Si tu contenido es superficial, la conclusión fácil es que tu trabajo también.
Qué hace que un contenido valga la pena
La diferencia entre contenido que trabaja para vos y contenido que solo ocupa lugar se reduce a unas pocas cosas:
- Resuelve algo concreto. Responde una pregunta real, soluciona un problema, aclara una duda. El lector termina de leerlo y sabe algo que antes no sabía.
- Habla el idioma de tu cliente. No el tuyo de adentro del rubro. Usa las palabras que tu cliente usaría, con ejemplos que reconoce.
- Tiene una voz propia. Se nota que hay alguien detrás, con criterio y experiencia, no un texto genérico que podría haber escrito cualquiera.
- Va al grano. Respeta el tiempo de quien lee. No se estira para parecer más completo.
Ninguna de estas cosas requiere publicar más seguido. Requieren publicar mejor.
Mejor poco y bueno que mucho y olvidable
Vale más una nota al mes que de verdad ayude a tu cliente, que cuatro que nadie termina de leer. El contenido bueno sigue trabajando mucho después de publicado: la gente lo encuentra, lo comparte, vuelve. El de relleno se hunde y no deja nada.
Si vas a invertir tiempo en generar contenido, que cada pieza cuente. Es preferible bajar el ritmo y subir la calidad que mantener una cadencia que no te trae resultados.
Dónde vive todo ese contenido
Hay un detalle que cierra el círculo: por más bueno que sea tu contenido, se lee en tu sitio. Si esa web carga lento, se ve mal en el celular o no invita a seguir leyendo, buena parte de tu esfuerzo se pierde en la puerta.
Un buen contenido merece un buen lugar donde mostrarse. En MassWeb hacemos diseño y desarrollo web pensado para que todo lo que publiques luzca y trabaje a favor de tu negocio. Si querés que le demos una mirada a tu sitio, escribinos y lo vemos.